Leer historias protagonizadas por psicópatas es toda una experiencia. Acompañarlos mientras relatan sus crímenes en primera persona es tan adictivo como profundamente perturbador. La narradora de la novela que les quiero recomendar lo sabe a la perfección, y a través de sus memorias descubriremos que de crítica gastronómica y “mujer fatal” a asesina caníbal puede haber solo un pequeño paso. Una decisión. (Y luego muchas más). Hoy les quiero recomendar Un hambre insaciable, de Chelsea G. Summers. Que nos llega con la traducción de Alberto Gª Marcos. Una novela que la autora Megan Abbott describe como: «Un cuento de hadas feminista oscuro y delirante. Mordazmente divertido y exuberantemente barroco, como American Psycho reescrito por Angela Carter. Irresistible».
«Lo que me llamó la prensa amarilla: “la MILF asesina”, la “crítica gastronómica carnicera”, la “ninfómana sangrienta”. No dieron ni una. Sabes lo justo sobre mí para estar lo bastante interesada en dejarte los cuartos y escucharme contar mi historia o, si eres una tacaña, para pillar un ejemplar de la biblioteca. Puede que creas que sabes, pero, créeme, no sabes nada».
El libro nos cuenta la historia de Dorothy Daniels, una reputada crítica gastronómica que en apariencia tenía una vida perfecta. Una existencia glamurosa en la que las buenas comidas y los amantes eran una constante. Una escritora de éxito con dos libros publicados y más de veinticinco años de experiencia a sus espaldas. Una soltera que disfrutaba tanto del sexo como de la alta cocina. Una mujer de cincuenta y un años que cuando empieza la novela nos confiesa que debajo de todo ese glamour hay más de un oscuro secreto. Que está en la cárcel porque es una asesina que clavó un picahielos en la yugular a su amante y fue tan descuidada como para que esta vez si la pillarán.





