¿Qué estarías dispuesta a hacer por las personas que amas? ¿Cómo sería tu vida si, cuando eras una niña, fuiste testigo de la manera en la que una mantícora asesinaba a tu hermano menor y a tu madre? ¿Qué harías si para vengarte del ser que los mató debes dejar toda tu existencia atrás y dedicarte a entrenar rocs, unas aves rapaces gigantescas que son las únicas capaces de aniquilar mantícoras? Hoy me gustaría recomendarles El cielo ilimitado, de Fonda Lee, una novela de fantasía donde maravillosos y peligrosos seres salidos de la mitología persa conviven y aterrorizan a los humanos.
«Una roc podía acabar conmigo de un solo golpe. Con una garra inmensa podía aplastarme la cabeza como si fuera un albaricoque maduro y desgarrarme las entrañas antes de que nadie tuviera tiempo de intervenir».
Dividida en cuatro partes, la novela corta nos cuenta la historia de Ester, una joven que cuando la conocemos lleva un año siendo una aprendiz de ruhker, es decir, se está preparando para ser la entrenadora de una roc, un ave rapaz mucho más grande que un hombre y una de las pocas criaturas capaces de asesinar a las mantícoras que siembran el terror a lo largo y ancho de Dartha. La novela comienza el día en que nuestra protagonista conoce a Zahra, una cría de roc que es llevada a las Cuadras Reales para que allí traten de adiestrarla y convertirla en asesina de mantícoras. El problema es que las rocs no dejan de ser animales salvajes, capaces de acabar en segundos con los ruhker que pretenden entrenarlas.





