¿Qué harías para proteger a tu hermano menor? ¿Qué estarías dispuesta a sacrificar para que él pueda tener un futuro? ¿Qué pasaría si el lugar que se debería convertir en un refugio, un rancho abandonado en las Montañas Rocosas donde no hay lugar para los adultos, exige un precio muy alto por su protección? Hoy quiero recomendarles Llamas en Nuncanada, la nueva novela de Catriona Ward, una autora que no ha parado de conquistarme desde que la descubrí en 2021 con La casa al final de Needless Street y que me ha vuelto a sorprender y a romper el corazón con esta historia de niños salvajes en busca de un hogar. Se trata de una novela que funciona como una versión retorcida y moderna de Peter Pan.
«¿No te gustaría ser libre? ¿Vivir en las montañas, bajo el sol y las estrellas, donde todo el mundo recibe amor y respeto? Todos somos niños, todos hemos escapado de algo malo. Y hemos decidido hacernos un lugar mejor».
El libro nos cuenta la historia de Riley, una adolescente de unos catorce años que, tras la muerte de su madre y pasar por un hogar de acogida, vive junto a su hermano Oliver, de solo siete, en la casa del único familiar que tienen vivo. Un hombre al que llaman Primo que, lejos de ofrecerles cuidado y protección, es un fanático religioso que cree que deben mantener al demonio lejos dejándolos sin comer. Es tal el control y el abuso al que ese “primo” los somete que, el día que alguien sigue a nuestra protagonista a casa y le propone escapar a un rancho en las montañas donde solo viven niños, empieza a preguntarse si debería dejar todo atrás y escapar, o si sería mejor mantener su plan inicial y aguantar un par de años más hasta graduarse antes de huir.





