En el 2021 Catriona Ward entró directamente a mi lista de mejores lecturas del año con la maravillosa y perturbadora La casa al final de Needless Street. Y este año lo ha vuelto a hacer con el libro que el sello Runas acaba de publicar: La pequeña Eve. Obra con la que la autora ganó el Premio Shirley Jackson y el Premio August Derleth a la mejor novela de horror de los British Fantasy Awards 2019 y que nos llega en español con la excelente traducción de Cristina Macía.
«¿Dónde está Evelyn? Ah, ya me acuerdo. Nos quitó los ojos».
El libro inicia en 1921, el día después de año nuevo, cuando siete cuerpos son hallados mutilados y sin vida en una remota isla escocesa llamada Altnaharra. La única superviviente de la matanza, Dinah, afirma que Eve, otra de las jóvenes que habitaban la lejana isla fue quien enloqueció y acabó con la vida de todos allí residían. Dejando los cuerpos sin un ojo y formando un círculo junto a las antiguas piedras. Rocas que en teoría tenían poder. Todo como parte de algún extraño y aterrador ritual.






