Imagina cómo sería tu vida si con solo nueve años fueras testigo de cómo tu madre y tu hermano pequeño eran brutalmente asesinados. ¿Y si solo te salvaras de correr el mismo destino porque te encontrabas atrapado en un zarzal? ¿Qué ocurriría si, tras sobrevivir al horror, acabaras convirtiéndote en la clase de monstruo que va sembrando el terror en cada paso que das? ¿Qué pasaría si tu objetivo no es solo convertirte en rey a los 15 años, sino que deseas ser el emperador de ese reino que se encuentra fragmentado y en guerra? Hoy quiero recomendarles Príncipe de espinas, de Mark Lawrence, el emocionante primer libro de la trilogía grimdark El Imperio Desgarrado.
«Querían sangre y vísceras. Una carnicería. Y eso fue lo que obtuvieron».
Publicada originalmente en 2011, Príncipe de espinas es la novela debut de Mark Lawrence, y aunque en español nos llegó por primera vez en 2012 con el título Príncipe del mal, con la traducción de Miguel Antón en el sello Minotauro, los dos siguientes libros no se publicaron en España. Así que cuando la editorial Nocturna anunció que empezarían este año relanzando la novela, todos los fanáticos de la fantasía oscura nos alegramos con la noticia. Ahora que he conocido a Jorg, estoy deseando que confirmen cuándo saldrán la segunda y la tercera parte (y creo que a ustedes les pasará lo mismo en cuanto le den una oportunidad).
El libro nos cuenta la historia de Jorg, es decir, del príncipe Honorio Jorg Ancrath, quien con solo trece años es el líder de una banda de forajidos que cabalgan a través del imperio, quemando aldeas y saqueando los cadáveres que dejan a su paso. Lejos de la seguridad del Castillo Alto, Jorg no hace alarde de su condición de heredero del reino de Ancrath, sino que es el cabecilla de un grupo de desalmados que conocemos por primera vez cuando acaban de masacrar a todo un pueblo de agricultores. Descubrir qué lo llevó a abandonar la seguridad de su hogar tras el asesinato de su madre y su hermano menor y a elegir esa vida en los caminos resulta adictivo.
«Solo puedes ganar la partida cuando entiendes que se trata de un juego. Deja que alguien juegue al ajedrez y dile que cada peón es un amigo suyo. Deja que piense que ambos alfiles son santos. Deja que recuerde los felices tiempos que pasó a la sombra de sus torres. Deja que ame a su reina. Y míralo cuando lo pierda todo».
Si bien es cierto que sabemos desde el inicio que ser testigo del asesinato de su familia lo hace querer cobrar venganza con su propia mano, cuando empezamos a leer no sabemos exactamente cómo terminó el joven príncipe en esa compañía, rodeado de esos “hermanos del camino”. Averiguar qué lo empujó a convertirse en un monstruo despiadado se vuelve emocionante. Nuestro protagonista no solo pretende ganar ese macabro juego de tronos en el que está envuelto, sino también acabar con la guerra de los cien reinos y convertirse en emperador.
(Ilustración de Jason Chan parala cubierta del libro)
Digamos que un encuentro en la carretera con el sacerdote de su padre, el rey Olidan, hace que por primera vez en cuatro años desee volver a su hogar. Ese castillo que abandonó cuando tenía diez años y en el que todos creen que murió es ahora el lugar al que teme regresar. Y es que, aunque los muertos del camino no aterran a Jorg, pensar en volver a Castillo Alto junto a su padre le hace sentir un temor que creía ya no ser capaz de experimentar. Así, lo que empieza como simples saqueos se va transformando pronto en mucho más. Mientras Jorg estaba lejos, su padre se volvió a casar y la actual reina espera al que podría ser el nuevo heredero de Ancrath. Así que si desea recuperar su lugar, deberá demostrar todo lo que le enseñó su tiempo en la carretera junto a los terribles hermanos.
«—Dime, tutor: ¿la venganza es arte o ciencia?».
Narrado en primera persona, es el príncipe Jorg el que nos relata su versión de los hechos. La novela alterna capítulos en el presente, donde lo veremos ir poco a poco alcanzando sus objetivos, con otros que nos llevan cuatro años atrás, cuando no era más que un niño que sobrevivió al horror y que acaba transformándose en la figura despiadada que conocemos en las primeras páginas del libro. Esos saltos temporales hacen que la lectura sea aún más intrigante, porque nos va dando respuestas y nos permite ver los motivos detrás de ciertas decisiones.
Uno de los puntos que me pareció más interesante del libro es el mundo que crea Lawrence para ambientar su historia. Un universo donde la presencia de unos antiguos y desaparecidos “constructores” dejó el territorio lleno de prodigios y secretos que es fascinante ir desvelando y de los que no quiero contarles nada para que los descubran por ustedes mismos. No solo hay magia, monstruos, muertos que vuelven para aterrar a los vivos y también nigromantes, sino una serie de armas letales ocultas en las entrañas del imperio que se encuentra inmerso en una guerra en la que los señores de cien reinos luchan por el dominio de sus pequeños feudos. Como hizo en Hermana roja, el autor nos deja pistas a lo largo del texto para que podamos desentrañar los secretos de ese universo tan particular que resulta familiar y nuevo a la vez.
«Envolvemos nuestro violento y misterioso mundo en la pretensión del conocimiento. Cubrimos con papel los vacíos de nuestra comprensión sirviéndonos de la ciencia o la religión, y fingimos que se ha impuesto el orden… Pasamos por la superficie de las cosas, desatentos a los abismos que se abren a nuestros pies».
Aunque si hablamos de personajes, Jorg es el indiscutible protagonista (uno que a mí nunca me cayó particularmente bien, pero que incluso así no podía dejar de leer); hay unos cuantos personajes secundarios que te mantienen intrigado. No solo entre esos hermanos que parecen casi todos criaturas despiadadas, aunque pueden ser también mucho más, sino otros más misteriosos: el rey Olidan y su mago Saegous, así como la princesa Katherine, a la que espero conocer mejor en los próximos libros.
Guerras, magia, fantasmas, monstruos, venganza, intrigas, traición… Príncipe de espinas, de Mark Lawrence, es una novela de fantasía oscura y adictiva. Llena de crueldad y de horror, pero también de ingenio y de misterios. Con un protagonista bastante desagradable que, aun así, logra que quieras descubrir sus secretos, sus motivaciones y qué tan lejos será capaz de llegar para cumplir con sus objetivos. Jorg es una persona rota que, por miedo al dolor, decidió amputar de su vida cualquier rastro de debilidad. Me gustó mucho la traducción de Miguel Antón y estoy deseando que la editorial Nocturna anuncie cuándo tendremos los siguientes libros (necesito más). Si están buscando una historia de fantasía oscura con un mundo complejo y unos personajes que más que grises son negros, tienen que darle una oportunidad.
¿Han leído Príncipe de espinas? ¿Les llama la atención?
Más reseñas del autor:



No hay comentarios :
Publicar un comentario