In the Nevernever: Fotoreseña: El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald. Ilustrado por Benjamin Lacombe

Fotoreseña: El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald. Ilustrado por Benjamin Lacombe

05 febrero 2026

 


Hace muchísimo tiempo que no les traía una fotoreseña por aquí, pero el libro que me gustaría recomendarles se merece que retome esta sección del blog que tenía olvidada. Hoy quiero hablarles de El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald, ilustrado por Benjamin Lacombe, una joya que hace que leer o releer una de las novelas más emblemáticas del siglo XX se convierta en una experiencia sublime.



Tengo que reconocer que hasta ahora no había leído la novela de Fitzgerald, aunque la adaptación de 2013 de Baz Luhrmann protagonizada por Leonardo DiCaprio y Tobey Maguire, que acompañaba la banda sonora de Lana del Rey y Sia, me gustó; era un libro que tenía pendiente. Como probablemente ya sepan, Benjamin Lacombe es uno de mis ilustradores favoritos, así que la edición que publicó Edelvives dentro de su colección Mariposa Negra fue uno de mis regalos de Navidad y la excusa que necesitaba para descubrir de primera mano esos locos años veinte desde la perspectiva de un autor que logró hace un siglo reflejarlos y capturarlos en sus páginas.


La novela se encuentra narrada por Nick Carraway, un joven del Oeste sin demasiado dinero que se mudó a Long Island para tratar de hacer fortuna en Nueva York vendiendo bonos. Sin embargo, no solo conoceremos su historia, sino que, a través de su mirada, descubriremos al mítico Gatsby, un enigmático millonario que durante el verano de los años veinte en el que se ambienta la novela, se dedica a dar ostentosas fiestas en las que todos parecen acudir sin invitación.



La figura de Gatsby es misteriosa; nadie sabe con seguridad de dónde sacó la fortuna que le permite celebrar esas lujosas reuniones todos los fines de semana o tener esa preciosa mansión en West Egg. Existen innumerables rumores sobre el origen de su riqueza; algunos de sus invitados incluso le temen, creyendo que asesinó a un hombre. Y, como es su vecino, Nick Carraway terminará por hacerse su amigo y descubrir poco a poco las verdades y las mentiras que hay entre los rumores que circulan.


La verdad es mucho más compleja de la que cualquiera podría imaginar; las fiestas que da Gatsby y la ostentación de riqueza de la que hace gala tienen un objetivo: recuperar el amor de su vida. Volver a encontrarse con Daisy, la prima adinerada de Nick, que ahora es una mujer casada con el millonario Tom Buchanan. Una joven a la que Gatsby conoció antes de ir a la gran guerra y de la que se enamoró perdidamente sin importar la diferencia entre sus condiciones sociales.


Gatsby, convencido de que ahora, con todo su dinero, merece recuperar el amor de Daisy, pues afirma que ella se casó con Tom Buchanan sin amarlo, porque estaba cansada de esperarlo mientras él se encontraba en la guerra. Por eso, no cree que sus sueños puedan truncarse. Sin embargo, digamos que la tragedia se respira en las páginas del libro, sin importar la cantidad de champán que haya ni todo el jazz que se escuche. Quizás el sueño americano no sea más que otra forma de pesadilla para algunos. Es imposible cerrar el libro sin sentir cómo las ilusiones y las apariencias se van desvaneciendo, mostrándonos una dura realidad donde algunos privilegiados con su egoísmo y descuido van dejando víctimas a su paso.



Las ilustraciones de Benjamin Lacombe que acompañan al libro son maravillosas. El artista francés logra transformar las ya de por sí vividas imágenes de Fitzgerald en un espectáculo que no podemos dejar de mirar. El Gatsby que dibuja Lacombe se inspira en Marlon Brando, que fue escogido para representarlo en la gran pantalla, aunque finalmente rechazó el papel. Su Daisy, por otro lado, se inspira en Anya Taylor-Joy, a la que el artista ve como “una belleza aristocrática y distante”. A la preciosa edición de Edelvives llena de dorado y plata le acompañan un prefacio de Stéphane y Marianne Chomienne y un posfacio firmado por Lacombe que nos ayudan a contextualizar tanto a la obra como al autor, porque puede que los personajes de la novela tengan más de Fitzgerald, de sus allegados y de su historia personal de lo que en un primer momento podamos imaginar.




Lujo, jazz, champán, fiestas, amor, desamor, engaños, tragedia… El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald e ilustrado por Benjamin Lacombe, es una joya de las que se disfruta de principio a fin. Si les gustan los álbumes ilustrados, esta edición en tapa dura, con dibujos a doble página e incluso unas páginas desplegables, es definitivamente uno que deberían leer. Para mí, descubrir la pluma de Francis Scott Fitzgerald con la cuidada traducción de Justo Navarro y el arte de Lacombe se convirtió en una experiencia fascinante. Entre el lujo y el anhelo descubrimos una historia de sueños rotos y soledad, de tratar de volver a un pasado que no puede regresar. Tanto si ya han leído la novela como si lo hacen por primera vez, es una edición perfecta para descubrir al misterioso Gatsby.

¿Han leído El gran Gatsby? ¿Les llama la atención?

1 comentario :

  1. Hola, me gusta Benjamin Lacombe, pero también me gusta mucho Fernando Vicente y tengo una edición de esta obra ilustrada por él. Aunque es verdad que esta también es preciosa.
    El libro me gustó mucho.
    Un besazo

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