¿Alguna vez se han preguntado cómo una joven de diecinueve años creó a uno de los monstruos más célebres de la literatura? ¿Cómo nació una obra como Frankenstein y fue publicada de manera anónima? ¿Cómo fue la vida de una mujer que aprendió a leer la lápida de su madre y rompió todas las convenciones al escaparse con el hombre que amaba? Todo eso y mucho más pueden descubrir en Mary Shelley, de Paola Cantatore y Alessandro Vicenzi. Una biografía ilustrada por Daria Tommasi y que nos llega con la traducción de Blanca Gago. Es el primer volumen de Historias Turbias, una serie de relatos biográficos de grandes personajes de la historia contados de forma muy cercana y particular.
«Nuestra manera de ver el mundo empezó a cambiar en una noche repleta de fantasmas, por una apuesta entre amigos que permitió a una joven de diecinueve años dar forma a la oscuridad. Su nombre era Mary y aquella noche plantó la semilla de su novela más célebre, Frankenstein o el moderno Prometeo, que en estos doscientos años no ha dejado de reimprimirse y lo ha cambiado todo».
Con un tono desenfadado en el que se agregan notas así como tachones en color morado e ilustraciones, iremos descubriendo paso a paso la vida de una aurora tan fascinante como lo fue Mary Shelley. Según una de esas acotaciones su historia es «decididamente más turbia de lo que cuentan los libros de texto». El punto de partida es la noche oscura y tormentosa en la que gracias a una apuesta en entre cuatro amigos en la Villa Diodati en 1816 (conocido como el año del verano sin verano) surgió la semilla de Frankenstein o el moderno Prometeo, una historia considerada una de los mejores novelas de terror del siglo XIX y que es, además, una obra que hace de puente entre los mitos antiguos y lo que más tarde sería la ciencia ficción.