Imaginen un mundo donde una poderosa sultana contrae matrimonio cada noche solo para decapitar, con cada nuevo amanecer, a su más reciente esposo. Un reino donde el poder de los yinns y la magia es real. Un lugar en medio del desierto que ha avanzado tecnológicamente y prosperado bajo el mandato de esa gobernante a la que nadie parece tener el valor para cuestionarla. Solo una joven, su propia hija, decide actuar para parar esas ejecuciones, aunque sin poder ni sospechar lo que implicará su decisión. Siguiendo con mis lecturas para el #LeoAutorasOct, hoy les vengo a recomendar La Conjura de Aramat, de Victoria Álvarez, el primer libro en la trilogía La guerra de Gaiatra. El estreno de la autora salmantina con las novelas de fantasía, y les puedo asegurar que hace su entrada al género por la puerta grande.
“—Los nombres son mucho más importantes de lo que creéis, niña —respondió la criatura—. Nada existe realmente hasta que el universo aprende a describirlo… El día que entiendas el poder que poseen las palabras, incluso el mío te parecerá insignificante”.
Esta novela coral, en la que contaremos con diversos narradores y puntos de vista, nos llevará a descubrir primero al Sultanato de Aramat, el país que domina la Sultana Marjannah. Allí conoceremos también a su hija Raisha, una princesa de diecisiete años que observa con temor como las ejecuciones públicas de los esposos de su madre parecen estar poniendo al pueblo en su contra. Unos habitantes que hace casi dieciocho años presenciaron como Marjannah asesinó al antiguo y cruel sultán para hacerse con el poder. Y que, aunque viven ahora con una prosperidad con la que antes no podían ni soñar, parecer temer cada vez más a su señora.

