Saben que soy principalmente una lectora de género y que últimamente son pocos los libros de ficción que consumo que no están enmarcados en la fantasía, la ciencia ficción o el terror (o que contengan una combinación de ellos). Pero la lectura de hoy se sale un poco de mi zona de confort para llevarnos hasta Japón y descubrir Seibē y las calabazas, de Naoya Shiga, un libro de relatos del «dios del cuento japonés». Una lectura que me encantó y que ahora no puedo hacer otra cosa que recomendarles.
“La víspera del tercer rito budista en honor a su difunto abuelo, Shintarō leía una novela en su cama”.
Compuesto por once relatos, podremos descubrir desde las primeras historias de Naoya Shiga (1883 – 1971) hasta algunos de sus cuentos más reconocidos. Una mañana es el encargado de comenzar el libro y a través de una narración en apariencia sencilla podemos mirar cómo se desenvuelve una familia japonesa antes de la preparación de un rito funerario. Es como abrir una ventana y observar en primera persona a un nieto que pone a prueba los límites de la autoridad de su abuela. Hay tanta cotidianidad como belleza en este breve cuento.





