Desde hace un tiempo tenía muchas ganas de leer a Victoria Schwab, y nada mejor que empezar a conocer a la autora gracias a su bilogía Villanos, de cuya primera entrega les quiero hablar hoy. Una obsesión perversa, de V. E. Schwab (seudónimo que utiliza la autora estadounidense para firmar sus libros para adultos y diferenciarlos de los que escribe para el público juvenil), es una adictiva novela de fantasía en la que la venganza se vuelve el motor principal de todas las acciones de sus protagonistas, sin que midan o les importen sus consecuencias.
“Si Eli realmente era un héroe y Victor se proponía detenerlo, ¿acaso eso lo convertía en villano?”.
La novela empieza en un cementerio, en el que Victor, nuestro protagonista principal, se dispone a desenterrar un cadáver. Pero para realizar la desagradable tarea no se encuentra solo. Lo acompaña Sydney, una niña de trece años a la que solo un par de días atrás encontró vagando en la carretera bajo una lluvia torrencial y con una herida de bala en un brazo. Pronto notaremos que ni Victor ni Sydney son jóvenes normales, sino que poseen habilidades especiales que los hacen ExtraOrdinarios. Descubrir cómo llegaron allí y qué planean hacer se vuelve tan necesario como adictivo.

