Mientras más leo sobre la vida de Anne Brontë y de sus hermanas, más admiración siento por su obra. Hoy, como parte de las entradas que estoy publicando para el proyecto Adopta una Autora (del que pueden leer más aquí) quiero hablarles El sabor de las penas de Jude Morgan, que acaba de ser reeditada por Alianza Editorial con la traducción de María Corniero. Una novela que se inspira en la vida de las tres grandes autoras para acercarnos aún más a estas maravillosas creadoras, que se escondieron primero bajo los seudónimos de Acton, Currer y Ellis Bell.
"Otras penas no pueden transmutarse. Seis niños huérfanos de madre a los que hay que educar y mantener, y cinco son niñas sin dinero para atraer a un marido".
Al igual que pasa con Todo ese fuego de Ángeles Caso (reseñado aquí) El sabor de las penas no es una biografía sino una novelización de la vida de las hermanas Brontë, donde realidad y ficción se van tejiendo con maestría para hablarnos del día a día de tres autoras excepcionales que conocen desde muy pequeñas el dolor, que empezaron creando mundos imaginarios para unos soldados que fueron un regalo de su padre a su hermano Branwell, que crecieron aisladas y tuvieron que escribir porque aunque tuviesen todo en contra, era lo que realmente las hacía felices, si es que esa palabra se puede aplicar de algún modo a sus vidas.






