¿Cómo sería tu vida si fueses la única superviviente de un grupo de veinticinco niños que salió de excursión para nunca volver? ¿Cómo sería tu existencia si no solo murieron todos tus compañeros, sino también tu gemela? Imaginen lo que significaría crecer en un pueblo lleno de leyendas crueles y niebla, en la que las desapariciones se aceptan con resignación y sin hacer preguntas. Toca una nuevas dosis de terror en este #LeoAutorasOct: Nos devoró la niebla, de Marina Tena Tena. Una novela que los lleva a un remoto pueblo de montaña en el que sus habitantes son tan fríos como el más crudo de los inviernos y el bosque está lleno de secretos.
«Mi hermana desapareció la mañana en la que yo decidí odiarla. Ese día, lo único diferente era la niebla que se arrastraba sobre los tejados».
La novela nos cuenta la historia de Claudia, una joven de quince años que siempre ha vivido un Freznada. Un pueblo pequeño de la montaña lleno de leyendas, en la que todos los inviernos desaparecen personas. Ella sobrevive en un hogar sin amor, con unos padres tan destrozados por la pena que más que cuidarla la soportan porque no les queda más remedio. Su hogar se rompió cuando nuestra protagonista tenía diez años, el día en el que los veinticinco niños del pueblo subieron a un autobús para ir de excursión y nunca regresaron.

