¿Qué pasaría si entre las líneas de nuestro mundo existiese otro totalmente secreto? Un lugar oculto repleto de prodigios pero también de horrores y cuando aceptamos su existencia admitimos que toda maravilla tiene dos caras. Hoy quiero hablarles de Las fuentes perdidas, la primera novela de José Antonio Cotrina, que como no me canso de repetir, es uno de mis autores favoritos de todos los tiempos. Una obra que tenía mucho tiempo descatalogada y que ahora podemos disfrutar en una versión revisada y publicada por la editorial Alianza y que incluye además el relato Entre líneas, un libro que deberían estar leyendo.
“No buscaban un tesoro cualquiera y a la vez los buscaban todos, porque esa era la esencia de las fuentes perdidas: un compendio de todo lo que una vez había deseado la humanidad”.
Esta es la historia de Délano Gris, un aventurero con fama de tramposo y ventajista. Un conocido mercenario que guiado por sus instintos, acude a una reunión donde recibe un encargo bastante particular al que literalmente no se puede negar, debe aceptar un trabajo en el que se le pedirá guiar a un grupo y luego volver junto al ser que se identifica como Dhemian Milvidas, un sacerdote de la Hermandad de la Piedra y el Filo, para contar con todo detalle lo ocurrido durante la expedición.


