Imagina qué pasaría si estás tan cansado por el trabajo que te desmayas sobre la nieve, y despiertas sin saber dónde estás, junto a un hombre guapísimo y lleno de tatuajes. ¿Qué harías si, al ver sus tatuajes, sales corriendo por el miedo, pero te sientes tan culpable que vuelves para disculparte por tu reacción? ¿Cómo te sentirías si tu salvador, lejos de mostrarse ofendido por tu huida, te trata con amabilidad, está encantado de volver a verte e incluso quiere saber qué te llevó a perder la conciencia? Hoy quiero recomendarles Come to hand, de Sei, un manga BL (Boys Love) con una historia de amor preciosa que me mantuvo leyendo con una sonrisa en la cara.
«¿A qué se dedica? ¿Trabaja en un salón de belleza?
No. Esto es un estudio de tatuajes».
Dividido en cinco episodios, el libro nos cuenta la historia de Miharu, un profesor de instituto agotado por el exceso de trabajo, y de Arashi, el misterioso encargado de un estudio de tatuajes. Su vida se entrelaza un día que Miharu, extenuado por sus jornadas dando clases de música, se desmaya junto al estudio del artista. El tatuador, al encontrar al profesor frente a su local, no duda en ayudarlo. Al despertar desconcertado en ese lugar extraño y sin saber cómo llegó allí, el músico ve que su salvador es un hombre guapísimo. Sin embargo, al descubrir que se halla en un salón de tatuajes y que su benefactor tiene el cuerpo repleto de tinta, termina por huir asustado.