Imaginen que existiese un lugar en el que cada día es Navidad y en el que la infelicidad está prohibida. ¿Qué harías por tener la oportunidad de vivir en un sitio así? Pero ¿qué ocurriría si la entrada a ese paraíso de árboles navideños, chocolate caliente y regalos cada día tuviese un coste mucho más alto de lo que puedes soñar? ¿Y si lejos de ser un parque de diversiones sin fin es un emplazamiento macabro del que los niños no pueden escapar? ¿Cómo se detiene al mal si se esconde en una zona a la que muy pocos tienen acceso? Hoy quiero recomendarles NOS4A2 (Nosferatu), de Joe Hill, la inquietante y perturbadora novela que en la que se basa la nueva serie de AMC.
“Todo el mundo vive en dos mundos, ¿no? Está el mundo físico…, pero luego también nuestros mundos interiores privados, el mundo de nuestros pensamientos. Un mundo hecho de ideas en lugar de cosas. Es tan real como el otro, pero se encuentra dentro de nosotros. Es un paisaje interior”.
Esta es la historia de Vic, Victoria McQueen, a la que conoceremos desde que tiene ocho años, cuando un día por casualidad descubre que tiene un don: es capaz de encontrar cosas perdidas. Al montar su bicicleta puede acceder a un puente techado llamado El Atajo y aparecer justo en el lugar donde se encuentra aquello que está buscando. Una habilidad valiosa que mientras es solo una niña cree que no es más que producto de su imaginación, pues se convence a sí misma de que hay una explicación lógica para la aparición de todo aquello que, tras cada nuevo viaje, acaba en su poder.





