¿Qué pasaría si los libros contuviesen mucho más que historias? ¿Qué ocurriría si pudieras guardar en ellos todos los recuerdos y vivencias dolorosas que no quisieras conservar? ¿Cómo cambiaría tu vida si pudieses ocultar tus secretos más oscuros, incluso de ti mismo? Hoy quiero hablarles de una novela que ha resultado una muy grata sorpresa: El encuadernador, de Bridget Collins. Una adictiva historia repleta de misterios, magia y amor.
“Nadie me había explicado jamás por qué los libros eran algo tan deshonroso”.
Esta es la historia de Emmet, un joven de familia campesina que, tras padecer una extraña enfermedad que le dejó muy debilitado, recibe una carta en la que le notifican que debe empezar a trabajar como aprendiz de encuadernador. La solicitud no le causaría tanto malestar e inquietud si fuese otro tipo de trabajo, pero en su casa, aunque nadie le había dado una explicación clara, consideraban a los libros inmorales.

