Imaginen un mundo donde los humanos y los seres feéricos conviviesen en armonía. Un sitio en el que los dioses de todos los panteones han decidido vivir en la Tierra y ocupar su lugar como verdaderos dirigentes de los pueblos que les rinden tributo. Ese es el fascinante escenario en el que tiene lugar Götterdämerung, la nueva novela de Mariela González. Una obra repleta de imaginación y amor por el arte, que fue mi última lectura para el #LeoAutorasOct y que hoy les quiero recomendar.
"La realidad no es un mosaico inmovible, donde cada pieza tiene un único lugar, sino un tapiz sin tejer. Tenemos todas las hebras delante para elegir y entrelazar las que deseemos".
La novela está ambientada en una Europa alternativa a principios del siglo XIX, en la que Los Senderos que separan los diversos planos de la realidad se abrieron, y tanto los seres feéricos como los dioses de las diferentes culturas ahora conviven con los humanos. Se nos presenta la historia de Viktor DeRoot, un artista que no solo pinta, sino que ha dedicado toda su vida a perfeccionar su talento con la Alta Poesía, una disciplina que logra, a través de las palabras adecuadas, transformar la realidad.



