¿Qué pasaría si descubrieras una guía de viaje de un lugar del que nunca habías oído hablar? Un misterioso libro que te habla de un paraíso oculto al que te ves empujado a viajar sin saber cómo cambiaría toda tu vida después de esa aventura. Porque hay lugares que esconden secretos y que solo ofrecen regalos a un precio muy alto. Hoy quiero hablarles de La música del pantano, de Daria Pietrzak. La nueva novela de la autora que ya me conquistó con El morador y con Inanición, y que ahora me ha vuelto a sorprender con este oscuro y retorcido cuento.
«Él se encargaba de cuidar de todos esos libros y se enorgullecía de ello; conocía cada uno de ellos por su nombre, su tamaña, su color y su ubicación, y era capaz de detectar en una fracción de segundo cuando alguno se encontraba fuera del lugar que le correspondía o cuando, por desgracia, había abandonado para siempre la librería para ir a un nuevo hogar».
El libro nos cuenta la historia de Alex, un hombre de treinta años que lleva cinco años trabajando en una pequeña librería. Un librero que cuando lo conocemos sufre de pesadillas constantes con un bosque tormentoso. Que se encuentra planificando sus próximas vacaciones pero sin poder dejar de pensar en el tiempo que pasó casi un año atrás en un misterioso lugar llamado el pantano de Kanda. Un sitio remoto que descubrió gracias a una extraña guía de viaje que encontró en la librería en la que trabaja y en el que no puede hacer otra cosa que desear volver.

