La editorial Duermevela no para de publicar auténticas joyas. El tipo de libros que nos hacen soñar. Y en esta oportunidad nos llevan a descubrir una España alternativa llena de magia, en la que a través de pequeños “portales” podemos acceder al Paramundo. Lugares donde el espacio y el tiempo cambian. Sitios poblados por todo tipo de seres fantásticos: desde hadas que vienen a los Mundos Opacos a fin de recuperar lo que les han robado, hasta deidades olvidadas que regresan para ayudar a quienes las veneran. Y pasando por unos gnomos que terminan ofreciendo una hamburguesa a Velázquez (sí, el pintor). Hoy quiero recomendarles Mentiras de Dulcamara. Viajes por los Lugares Dúplices, de Vanesa Pérez-Sauquillo, una novela que derrocha imaginación y sentido de la maravilla.
«Y de mis idas y venidas por los Lugares Dúplices traje objetos y recuerdos que he intentado describir fielmente en estas Memorias de Dulcamara».
El libro nos relata las memorias de Dulcamara, la séptima hija de una familia que vivía y trabajaba en un molino de agua. Que creció a su aire, libre y desatendida. Y que era amiga de una niña esclava llamada Mairasi, a la que ella llama la niña golpeada. Antes de cumplir los doce años, llegó a su aldea un artista ambulante que, luego de verla en su presentación, le dejó un regalo: un cuchillo tan afilado que podía cortar el aire y abrir ventanas a sitios más allá del espacio y el tiempo. Eran las puertas a los Lugares Dúplices, espacios que nuestra protagonista visitó y de los que trajo los objetos, los recuerdos y las historias que se reúnen en el libro.

