¿Cómo sería vivir en un mundo donde todos los monstruos hubiesen sido eliminados? En una ciudad utópica sin cárceles, sin corrupción. En un lugar así vive Jam, feliz y sin preocupaciones hasta que llega un ser que pone en entredicho toda su seguridad. Porque esa criatura ha venido a cazar un monstruo. Pero ¿cómo puedes derrotar algo que todo el mundo afirma que ya no existe? Para mi segunda recomendación del #LeoAutorasOct de este año quiero hablarles de Mascota, de Akwaeke Emezi. Una novela preciosa y más que necesaria.
«—Los monstruos no se parecen a nada en especial, doux-doux. Esa es la cuestión. Ese es el problema».
La novela se sitúa en Lucille, una ciudad que tras vivir una revolución es un lugar libre de monstruos. Allí, los llamados ángeles, personas que tuvieron que hacer todo lo necesario para acabar con la corrupción y las injusticias de los políticos y de todos los monstruos cotidianos que poblaban sus calles, los hogares y los colegios, cometiendo todo tipo de actos viles. Jan creció sin tener que sentir miedo por esos seres, la discriminación, o las injusticias. Era una adolescente trans de quince años que vivía feliz sin saber que esa burbuja de seguridad se resquebrajaría muy pronto.

