Sentir miedo leyendo. Puede que no todos los lectores quieran enfrentarse a la intranquilidad que pueden producir algunos libros. Esos que te sacan de su zona de confort y te hacen encontrarte frente a frente con tus temores. Con esos que conoces bien y con otros que ni siquiera sabes que escondes. En el prólogo de la antología de relatos que les presento hoy el autor deja muy claro cuales son sus objetivos: «Lo que pretendo es ofreceros sensaciones. Lo que pretendo es remover vuestro interior, generaros preguntas, provocaros dudas. Lo que pretendo es que sintáis miedo. Miedo de vivir. Miedo de ser irrelevantes. Miedo de existir». Y vaya si lo consigue. Por eso hoy quiero recomendarles: En los acantilados, de Santiago Eximeno.
«El dolor tiene tantas formas».
En los acantilados encontraremos doce relatos (cinco de ellos inéditos) y una novela corta. El primero es Quédate conmigo, la historia de una mujer que descubre que está embarazada. Aunque la situación en la que está no es la ideal para tener un hijo (se encuentra desempleada y su pareja también) ella espera con ilusión pero no sin temer el nacimiento. Todo mientras se dedica a construir una ciudad en miniatura con cajas de zapatos. Un relato que te rompe el corazón por lo real. Le sigue Engranajes familiares, una espectacular historia ambientada en una especie de Madrid steampunk en el que un hombre está sufriendo junto a su mujer por la pérdida de su hijo. Mientras él se niega a dejar ir el recuerdo del bebé que murió al nacer, su mujer está deseando tener otro niño al que entregarle su amor. Y digamos que ella encuentra en un extraño personaje apodado el Doctor Almas la oportunidad de ser madre que los doctores tradicionales le niegan. Una historia corta llena de dolor, fantasmas, médiums, científicos locos, circos y máquinas aterradoras.

