Pocas cosas me parecen más difíciles que escribir humor. Crear historias entretenidas que, igual que te mantienen leyendo sin parar, te hacen soltar una carcajada. Y si además la novela en cuestión de fantaciencia y humor, ya tiene todos los elementos para captar mi interés. Por eso hoy les quiero recomendar: Puedes llamarme Espátula, de Celia Corral-Vázquez. La novela ganadora de la primera convocatoria del Premio Droide de la asociación cultural Droids & Druids. Una historia muy divertida (y con un toque enternecedor) que nos habla de la desconexión entre nuestro cuerpo y nuestra mente.
«—Me agobia. Cuando estoy sin él, estoy mucho más tranquilo. He decidido que me quedo así».
¿Alguna vez se han preguntado qué diría nuestro cuerpo sobre el uso que hacemos de él? ¿Qué pasaría si tras un intercambio de mentes nuestro cuerpo se negase a recibir nuevamente a nuestra mente? Si decidiera rechazar nuestra conciencia e ir por libre porque así es más feliz. Precisamente eso es lo que pasa a Atilio, uno de los protagonistas de la novela. Un hombre que luego de haber utilizado los intercambiamentes de Corp OriMens se ve atrapado en un pendrive ya que su cuerpo se niega a recibir su mente de vuelta.

