¿Hasta dónde puede llegar la ambición? ¿Qué estamos dispuestos a sacrificar por el progreso? ¿Vale la pena la destrucción que se genera por las ansias de poder? Hoy les traigo al blog una obra de fantasía diferente y maravillosa, que nos cuenta la historia de una joven que se verá envuelta en un conflicto que enfrenta a unos seres que son protectores de la naturaleza con aquellos que desean destruirla en nombre del progreso: Monozuki. La chica zorro, de R. G. Wittener.
“En el poblado eran muchos los que la llamaban la chica zorro. Sobre todo, por el color casi amarillo de sus ojos; aunque también le delataban sus rasgos afilados y la ancha sonrisa, más bien pícara, que nunca se le borraba de los labios” .
Monozuki es una joven de quince años que vive en Tojinbo, un poblado pesquero ubicado al borde de un acantilado de las Islas del Tigre. Aunque los pescadores de la región no se limitan a obtener peces del mar, también cazan rayos durante los días de tormentas. Nuestra protagonista es una aprendiz de vidente y, como parte de su formación, está aprendiendo a comunicarse con el pastor de kaijus, seres gigantes que viven en la naturaleza y que desde hace años conviven en equilibrio con los seres humanos que respetan sus reglas.

