Hace un par de años, gracias a la maravillosa antología seleccionada por Ken Liu y titulada Planetas invisibles pude descubrir a varias autoras y autores contemporáneos chinos de ciencia ficción. Entre ellos se encontraba Chen Qiufan, un galardonado escritor de ficción corta que ahora nos presenta su primera novela: Marea tóxica, un techno-thriller ecológico que nos presenta un futuro cercano y aterrador en el que podríamos estar viviendo mañana, si es que ya no lo hacemos.
“El barco representa el mundo en el que vivimos, el que estamos a punto de perder. Algunos ya han saltado a los botes salvavidas, pero otros aún son ajenos a lo que ocurre y no están al tanto”.
Narrado desde diferentes perspectivas, una de nuestras principales protagonistas en Mimi. Una joven de dieciocho años que llegó a la Isla de Silicio como muchos miles de trabajadores que pueblan sus barriadas: buscando estabilidad económica y un futuro mejor para la familia que dejaron atrás. La Isla Silicio está ubicada cerca de la costa China y es el vertedero del mundo. El lugar donde van a parar los restos tecnológicos e incluso los miembros protésicos de otros países para que allí sean reciclados. Una zona atestada por pilas de basura y residuos tóxicos que la transforman en un sitio tan contaminado que ni siquiera el agua es ya potable.

