¿Alguna vez se han preguntado qué nos aguarda luego de la muerte? ¿Cómo se imaginan el infierno? ¿Qué pasaría si el inframundo resultase muy parecido a la vida, lleno de burocracia y funcionarios extremadamente corruptos? Hoy quiero recomendarles La mujer de terracota, de Zen Cho, una historia que nos llevará a descubrir el más allá chino. Un libro bellamente ilustrado por QU Lan y que acaba de ser publicado por Duermevela Ediciones con la excelente traducción de Rebeca Cardeñoso.
«Vivió su muerte, pasando desapercibida para su marido, el resto de la casa e incluso para sí misma.Hasta que apareció la novia de terracota».
Esta es la historia de Siew Tsin, una muchacha que muere muy joven y termina sin pretenderlo en la décima corte del infierno. Un lugar donde los espíritus que son lo suficientemente ricos pueden sobornar a los demonios (que son los funcionarios del más allá) para llevar una existencia rodeados de lujos y alejados de las torturas y castigos que deberían soportar antes de reencarnarse. Porque sí, ese tendría que ser solo un lugar de paso y transición antes de volver a la vida. Pero para quienes tienen suficiente dinero eso no es para nada apetecible. Con la reencarnación llega el olvido. Implica empezar de cero y eso resulta aterrador.

