Hace poco reseñaba La Reina del Tearling de Erika Johansen, el primer libro de una trilogía de fantasía juvenil del mismo nombre, así que hoy quiero hablarles de su continuación: La invasión del Tearling, donde se demuestra que si conquistar un reino no es fácil, mantenerlo puede ser una tarea incluso más complicada. Pónganse cómodos, hoy viajamos al Tearling y nos espera una aventura peligrosa.
“Los mort eran cuatro veces más numerosos, y sus armas eran el doble de buenas, y si conseguían bajar al Almont, solo podía haber un desenlace: una carnicería”.
Kelsea logró recuperar su trono y ser coronada reina del Tearling, pero lo que descubrió al regresar a su reino es que su gente estaba sometida por un tratado firmado por su madre y la Reina Roja, en donde se obligaba a enviar todos los meses un número de ciudadanos como esclavos. Kelsea al negarse a seguir enviando a personas a las tierras de Mortmesne como mercancías, desafió a la poderosa hechicera, y ésta no cesará en su empeño por destruirla.

