Toda acción tiene consecuencias, incluso las más nobles. Eso es algo que Kelsea Glynn, la recién coronada monarca del Tearling, ha tenido que experimentar de primera mano desde que asumió el difícil control de su reino. Sus enemigos no han parado de crecer y las amenazas que representan la Reina Roja, Row Finn y la iglesia, encabezada por un codicioso Santo Padre, son cada vez mayores. Hoy hablaremos de El destino del Tearling, la última entrega de la trilogía La Reina del Tearling de Erika Johansen.
“Durante un breve período, Kelsea se había esforzado para abrir los ojos cada vez que el carro pasaba por encima de un bache”.
Si aún no han leído La Reina del Tearling o La invasión del Tearling, les aconsejo parar de leer esta reseña, porque contendrá spoilers de lo ocurrido en los dos primeros libros de la trilogía. Si todavía están dudando en darles una oportunidad pueden visitar mis reseñas haciendo clic en aquí y aquí para ayudarles un poco a decidirse.



