Nada mejor para empezar el año que con la reseña de un libro de una de mis autoras favoritas: El príncipe de los prodigios de Victoria Álvarez, la segunda novela de la trilogía Helena Lennox que comenzó con La ciudad de las sombras y que nos relata las hazañas que la célebre antropóloga creada por Álvarez vivió durante su juventud. En esta ocasión, el periplo de Helena nos transportará a Nápoles en 1924 donde la preparación de una exposición con elementos de las ruinas de Pompeya servirá de punto de partida para una aventura inolvidable.
“Hace unos días empecé a contar la historia de mi amor de adolescencia y acabó convirtiéndose en la historia de mi primer asesinato. Bueno —continué, dirigiéndome a mi despacho—, esta es la historia del segundo”.
Si aún no han leído La ciudad de las sombras, mi recomendación es que salgan corriendo a la librería más cercana y se hagan con un ejemplar (pueden leer mi reseña aquí para descubrir que se están perdiendo una de las mejores trilogías que se publican actualmente). También les invito a parar de leer esta reseña porque puede contener spoilers de la entrega anterior.


