¿Alguna vez se han preguntado cómo sería su vida si fuesen inmortales? Imaginen llevar milenios recorriendo planetas para intercambiar los recuerdos de los habitantes mortales de esos lugares por baratijas que llevas en tu nave. Y repetirlo todo una y otra vez en un ciclo sin fin. Así es la existencia de la protagonista de la historia que les quiero recomendar, hasta que en uno de esos recuerdos encuentra un mensaje que le hará cuestionarse todo lo que creía conocer sobre sí misma y su propósito como surcaluz. Hoy les presento Light Chaser. Surcaluz, de Peter F. Hamilton y Gareth L. Powell una novela corta de ciencia ficción llena de aventuras y sentido de la maravilla.
«Todos somos la suma y el producto de nuestros recuerdos».
El libro nos cuenta la historia de Amahle, una humana con ADN sintético que la transforma en la práctica en una inmortal. Una mujer que viaja en el espacio como la capitana y única ocupante de una nave estelar llamada Mnemósine que es capaz de viajar a una velocidad cercana a la de la luz. Nuestra protagonista es una surcaluz y su trabajo consiste recorrer en bucle un conjunto de planetas colonizados por el Dominio. En cada uno de esos mundos lejanos que visita durante su ruta debe intercambiar collares de memoria que los habitantes de los mundos van pasando de generación en generación, por pequeños objetos que guarda en su nave. Baratijas que realmente no tienen mucho valor para la capitana, pero sí para los pobladores de los lugares que la reciben.

