Hay pocos autores en el panorama actual que sean tan prolíficos como Brandon Sanderson, hace un par de años me conquistó con el inicio de su trilogía Nacidos de la Bruma y el año pasado me terminó de enamorar con Elantris y El aliento de los dioses, para luego hacer lo mismo con sus novelas enfocadas al público más juvenil El Rithmatista y Steelheart. Por todo esto la publicación de Firefight, la segunda parte de la trilogía The Reckoners era uno de los libros que más esperaba este 2016 y les aseguro que ha superado todas mis expectativas.
“Me llamo David Charleston.
Mato a personas con superpoderes”.
Si aún no han leído Steelheart paren de leer esta reseña porque contendrá spoilers de la primera parte, corran a su librería más cercana y adéntrense a esta particular historia de Épicos, humanos que tras la llegada de Calamity al cielo poseen poderes extraordinarios, pero que lejos de usarlos para hacer el bien los utilizan para sembrar el caos y la destrucción entre la población general, y son las personas sin poderes quienes deben defender y luchar por su propia liberación aunque tengan todo en contra.

