¿Qué pasaría si el bosque, ese sitio que siempre ha sido tu segundo hogar, se transformara en un lugar peligroso? ¿Si has crecido escuchando historias sobre el Señor del bosque y de sus criaturas pero siempre has creído que no eran más que cuentos con los que asustar a los niños? ¿Qué ocurriría si vieses algo que creías imposible y todo lo que creías conocer del mundo se empieza a tambalear? Hoy quiero hablarles de El reclamo del agua, de María Utrilla Julve, una novela de fantasía juvenil con inspiración en el folclore celta. Un cuento de hadas oscuro que nos recordará que las leyendas no perdonan.
«Aquella noche permanecería en su memoria como una cicatriz pálida y abultada. Con el tiempo llegó a sentirla como un punto de no retorno, y cuando se detenía a recordarla, casi creía oír un crujido como el de una vieja puerta que se cerraba a su espalda».
El libro nos cuenta la historia de Dagmar, una joven de dieciséis años que se prepara para ser la próxima médica de la familia. Sus abuelos Mared y Kendrew son los médicos y herboristas de la villa de Oidshe, y nuestra protagonista ansía seguir sus pasos. Ella es la encargada de visitar el bosque que linda con su pueblo con el objetivo de encontrar las hierbas y las flores que necesitan sus abuelos para preparar las medicinas y bálsamos con los que ayudan a sus vecinos a curarse. Podemos decir que nuestra protagonista vive una vida tranquila y normal hasta que empiezan a ocurrir cosas extrañas en ese bosque que la joven siempre ha sentido como su segundo hogar.
