¿Qué pasaría si fueses un encuadernador y recibieras un encargo inusual? Encuadernar juntos tres manuscritos pero con la condición de no leerlos. ¿Qué ocurriría si descubres que después de dejarte los documentos la rica coleccionista murió? Si se rumorea que no fue una muerte natural sino un terrible asesinato. Hoy quiero hablarles de Cruces. Historia de dos almas, de Alex Landragin un libro que puede ser leído como tres historias independientes pero interconectadas o a modo de una novela llena de secretos que contiene: siete vidas, tres manuscritos, dos almas que se buscan y un asesino.
«Yo no he escrito este libro. Lo he robado».
Con esas potentes palabras inicia el prefacio que nos presenta el libro. Allí un encuadernador parisino nos cuenta que él no escribió realmente la obra, sino que la recibió a modo de un encargo especial: debía encuadernar tres manuscritos sueltos. Textos considerados los más valiosos de una coleccionista llamada Beattie Ellingham que afirmaba que eran de un valor incalculable y que la cubierta tenía que estar a la altura. El problema es que al poco tiempo de hacer su pedido la mujer a la que el encuadernador apodaba «la Baronesa» murió en extrañas circunstancias. Algunos afirman que fue asesinada y que su cadáver apareció sin ojos. Cuando pasan los meses y nadie acude a reclamar los manuscritos el encuadernador decide leerlos y publicarlos para ver si el asesinato de su dueña estaba relacionado con su encargo.

